martes, 8 de diciembre de 2020

Aparece un nuevo monolito…¡en Segovia¡

Estados Unidos, Rumanía, Rusia, Reino Unido, Holanda, Colombia y, ahora, España. La estrategia comercial, broma o lo que sea que esté detrás de todo esto ha recalado en nuestro país. En concreto, lo ha hecho en un pequeño pueblo de la provincia de Segovia, Ayllón.  

Monolito encontrado en Ayllón
De todos es conocido que desde hace varias semanas ha causado sensación la aparición de una serie de monolitos en medio mundo. El primero fue encontrado a finales de noviembre en un paraje bastante inaccesible de Utah, Estados  Unidos.  Mientras realizaba labores de recuento de ganado, un grupo de oficiales y biólogos del Departamento de Seguridad Pública y la División de Recursos de Vida Silvestre encontraron el primer monolito desde un helicóptero.

A los pocos días, la estructura metálica desapareció sin dejar rastro, con lo que aumentó aún más el asombro de los aficionados a las noticias extrañas. En días posteriores han ido apareciendo monolitos similares en California y en diversas partes de Europa (Rumanía, Inglaterra, Países Bajos, Rusia…) y América (Colombia), extendiéndose el interés  por la inusitada noticia.

Y ahora, en España…

Ahora le ha tocado el turno a España. Hace pocas fechas ha aparecido un monolito similar a los anteriores en la localidad segoviana de Ayllón desencadenando toda clase de comentarios.

La alcaldesa de la localidad, María Jesús Sanz, ha declarado que piensa que la colocación del monolito es obra de unos bromistas y que no es cierto que centenares de curiosos se hayan acercado al lugar, tal como aseguran algunos medios.  

Ella misma ha visitado el enclave (las ruinas de la iglesia de Santiago, situadas a escaso medio kilómetro del núcleo urbano) y ha podido comprobar que se trata de una endeble y rudimentaria estructura formada por tres chapas metálicas que ya ha sido derribada por el viento varias veces.

La solución al enigma: una campaña de marketing

A pesar de las variadas hipótesis barajadas que hablan de teorías del fin del mundo o de mensajes extraterrestres, la solución al enigma se dio a conocer hace pocos días. Según el diario The New York Times  estas obras las realiza un grupo de artistas de Estados Unidos, concretamente de Nuevo México, que se hacen llamar  The most famous artist.

Así lo reivindican ellos mismos en su cuenta de instagram (al menos, los monolitos encontrados en suelo norteamericano) donde, además de explicar el proceso de producción de las piezas, anuncian su venta por la módica cifra de  37.000 euros cada una.

Es de suponer que el resto de estructuras diseminadas por el planeta se deba a la acción de imitadores que han encontrado interesante la iniciativa de este colectivo artístico. Este sería también el caso del monolito segoviano que más bien parece la obra de unos imitadores de bajo presupuesto que han querido apuntarse a la moda. En fin… una noticia más para pasar el rato…


sábado, 5 de diciembre de 2020

Granada: un terremoto y una bola de fuego en solo media hora

La madrugada del pasado miércoles al jueves fue realmente extraordinaria en la provincia andaluza. Con tan solo treinta minutos de diferencia se produjo un importante terremoto y el paso por sus cielos de una brillante bola de fuego.


La noticia de una nueva bola de fuego atravesando el espacio peninsular ha dejado de ser noticia desde hace tiempo, debido a los numerosos fenómenos de este tipo que vienen produciéndose sobre la península ibérica.

Esta vez, el suceso tuvo lugar a las 0.40 horas de este jueves. El  conocido astrofísico José María Madiedo del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) ha analizado el fenómeno y ha determinado que la roca entró en la atmósfera a unos 147 mil kilómetros por hora, procedente de un cometa.

El choque con la atmósfera a esta velocidad hizo que la roca se volviese incandescente y se generase una bola de fuego a una altitud de unos 112 km sobre el nivel del mar, en un punto situado a medio camino entre la costa de Granada y la de Marruecos.

Los restos del cometa avanzaron en dirección suroeste durante 77 km hasta que se extinguió a una altitud de 72 kilómetros sobre el nivel del mar, frente a la localidad marroquí de Alhucemas.

Y un terremoto media hora antes

La casualidad ha querido hacer coincidir este evento con un terremoto en la zona. Efectivamente, un seísmo de 3.6 grados de magnitud -con epicentro en la localidad de Pinos Puente- sacudió el Área Metropolitana y la ciudad de Granada tan solo media hora antes.


La sacudida se dejó sentir por encima de lo esperado debido a que se produjo a solo seis kilómetros de la superficie. Esta escasa profundidad le convirtió en un terremoto de relativa importancia, alcanzando una intensidad similar a los de nivel IV y V.

Granada es una zona de gran actividad sísmica al encontrarse situada en la placa euroasiática, produciéndose seísmos de relativa importancia. De hecho, en el área de Pinos Puente hubo una serie de terremotos en 1808 que llegaron a alcanzar la intensidad VIII.

Sin duda, una noche agitada para los ciudadanos granadinos…


lunes, 23 de noviembre de 2020

Tres bolas de fuego cruzan España en 45 minutos

El fenómeno de las bolas de fuego ha empezado a dejar de sorprender a los seguidores españoles de los eventos aéreos inusuales. Rara es la semana que no cruza nuestros cielos algún pedazo de cometa o meteorito. Pero lo que se vivió la madrugada del pasado día 21 de noviembre fue algo realmente insólito: tres bolas de fuego surcaron el sur penínsular en apenas 45 minutos.

Los tres eventos fueron detectados por el observatorio astronómico hispano-alemán de Calar Alto, situado en la Sierra de Los Filabres (Almería).  Es operado conjuntamente por la Junta de Andalucía y el Instituto de Astrofísica de Andalucía (CSIC) en Granada y pertenece al Proyecto SMART.

La primera de las tres bolas de fuego entró en nuestra atmósfera  a las 01:47 horas y se desplazó a una velocidad estimada de unos 202.000 km/h sobrevolando las costas orientales de la provincia de Almería. La parte luminosa de este evento comenzó a una altitud de unos 108 km sobre el mar Mediterráneo y, tras desplazarse en dirección suroeste, finalizó a una altitud de unos 72 km.

El segundo objeto fue observado a las 02:21horas y tuvo una velocidad de aproximadamente 101.000 km/h, sobrevolando los cielos del suroeste de la provincia de Ciudad Real. El observatorio indica que tenía una altitud inicial de 111 km sobre el terreno. Este bólido se desplazó en dirección noroeste para finalizar a una altitud de 71 km.

Finalmente, y tan solo unos minutos después, a las 02:32 horas, se produjo el tercer evento de la noche, que sobrevoló la provincia de Jaén a una velocidad de 101.000 km/h. La parte luminosa de este fenómeno se inició a 105 km de altitud. El objeto se desplazó en dirección noreste para finalizar a una altitud de 52 km sobre la misma provincia de Jaén.

Según el análisis que el profesor José María Madiedo (Instituto de Astrofísica de Andalucía IAA-CSIC) ha realizado de los tres objetos, todos ellos han tenido un "origen cometario". Se trata, sin duda, de la mayor concentración producida por este tipo de fenómenos en los últimos años.

A continuación, puedes ver un vídeo con imágenes de los tres eventos:

sábado, 8 de agosto de 2020

Este mes, en Phenomena Magazine…




Acaba de publicarse el número de agosto de Phenomena Magazine, la revista dedicada al mundo del misterio, la historia y los fenómenos forteanos. En esta ocasión, publico un artículo sobre los restos recientemente hallados del  meteorito caído en Barcelona en el año 1704.



Puedes encontrarlo a partir de la página 13, pero no te pierdas el resto de interesantes artículos que se publican este mes. Puedes descargar gratuitamente la revista en este enlace



miércoles, 22 de julio de 2020

Gran fogonazo y estruendo sobre Sevilla


En la madrugada del 20 de julio, a las 3:19 hora local, las cámaras del proyecto SMART detectaron un fuerte destello de luz que iluminó la ciudad de Sevilla. Su luminosidad fue tan alta que la noche se hizo día durante una fracción de segundo. El destello estuvo acompañado por un fuerte estruendo.


El análisis de las imágenes indica que el evento sucedió en el entorno del Puerto de Sevilla. Se descarta que el fenómeno lo haya producido algún meteoro o fenómeno atmosférico. De hecho, habría tenido lugar a nivel del suelo. Recuerda, de hecho, a la deflagración que tuvo lugar en un buque en el Puerto de Sevilla el 3 de mayo de 2020.

Según informa el propio José María Madiedo, responsable del proyecto, todo apunta a que el fogonazo y el estruendo se debieron a la explosión de un transformador en una estación eléctrica ubicada cerca del Puerto de Sevilla, en la zona sur de la ciudad. De hecho, diversas personas de esa zona han indicado que en sus viviendas hubo un corte momentáneo de fluido eléctrico.

Si tienes más información sobre este evento, puedes ponerte en contacto con criptospain@yahoo.es


viernes, 5 de junio de 2020

Encuentran fragmentos del meteorito de Barcelona de 1704


A las cinco de la tarde del 25 de diciembre de 1704, una espectacular bola de fuego atravesó el firmamento y cayó en las inmediaciones de Tarrasa causando un gran estruendo. Conocido como el meteorito de Barcelona, el fenómeno pudo ser visto desde la Ciudad Condal hasta Marsella. Los testigos de la época, asombrados y sin ningún conocimiento sobre estos asuntos, interpretaron el estallido como una señal divina. El evento quedó recogido de esta manera en más de una veintena de documentos históricos que han llegado hasta nuestros días.

Fragmentos hallados del metyeorito de 1704. Foto: UPC

Sin embargo, del meteorito no se habían encontrado fragmentos… hasta ahora.  Más de tres siglos después, un equipo de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) y el Museo de Ciencias Naturales de Barcelona ha conseguido localizar e identificar dos pequeños fragmentos del meteorito que habían pasado desapercibidos dentro de una curiosa colección de objetos de la familia Salvador, un brillante linaje de boticarios y botánicos catalanes.

«Encontrar un meteorito 300 años después es increíble. No sé si hay un caso como este», reconoce Jordi Llorca, director del Centro de investigación en Ciencia e Ingeniería Multiescala de la UPC y autor principal del estudio, publicado en la revista «Meteoritics and Planetary Science», y que puedes consultar al final de esta entrada.

Los investigadores fueron advertidos de la existencia de las rocas por los responsables del Instituto Botánico de Barcelona, que actualmente alberga la colección de miles de libros, plantas y objetos de los Salvador. Anteriormente, su gabinete de curiosidades se había mantenido en la trastienda de la antigua farmacia familiar en la calle Ample de Barcelona. Este espacio ya no existe, pero el Instituto Botánico de Barcelona conserva todo el mobiliario y las estanterías, una biblioteca con más de 1.500 volúmenes, un herbario único con casi  5.000 pliegos, unos 14.000 especímenes de los reinos animal, vegetal y mineral, así como diarios de viaje y numerosa correspondencia, todo ello de un extraordinario valor científico

Un mensaje en un sobre

«En cuanto los vi no tuve ninguna duda, eran meteoritos», asegura Llorca. Los dos fragmentos, de 50 y 34 gramos, estaban guardados en un frasco de vidrio con un sobre en el que pone «meteorito?». Dentro, una anotación incompleta y medio borrada que dice en catalán: « Pe [d] ra [que ca] ygué d’un [..] [..] u es [..]en [..] y 1704. ».

El meteorito es el séptimo más antiguo que se conserva en todo el mundo y el tercero en Europa. Para su análisis se han utilizado técnicas avanzadas de tomografía de rayos X, microscopía electrónica y microsonda electrónica.

Réplica del gabinete Salvador. Foto: J.M. de Llobet.

Los investigadores compararon estos restos con los cuatro meteoritos conocidos que han caído o se han encontrado en Cataluña entre 1851 y 1905 (caídos los de Nulles-Alt Camp en 1851 y Cañellas- Garraf en 1861, y encontrados los de Girona en 1899 y Garraf en 1905)  y concluyeron que no podía ser confundido con ninguno de estos. Habían dado con el meteorito de Barcelona de 1704.
«No se sabe cómo la familia consiguió los fragmentos, pero su recogida fue muy poco después del impacto», afirma Llorca,  ya que las rocas están muy frescas, aún tienen la corteza negra. 

Constituidas mayoritariamente por silicatos y pequeñas partículas metálicas, provienen de una condrita ordinaria, un tipo de meteorito muy común. El equipo cree que era parte de uno de los asteroides primitivos que se agolpan en el cinturón existente entre las órbitas de Marte y Júpiter. «Pueden tener aproximadamente 4.600 millones de años, mucho más antiguos que cualquier roca terrestre», indica el investigador. «Son los adoquines de los planetas, auténticos fósiles del sistema solar», añade.

Una señal de Dios

Ilustración del meteorito de
Barcelona de 1704. (Josep Bolló, 1717)

En 1704, cuando cayó el meteorito, la población no conocía el origen de estos fenómenos. La bola de fuego atravesó el cielo un día tan emblemático como el de Navidad y lo hizo, además, durante la Guerra de Sucesión, lo que dio lugar a numerosas predicciones y supersticiones. Los dos bandos en conflicto lo utilizaron con objetivos propagandísticos. Los partidarios del Archiduque Carlos de Austria lo interpretaron como una señal de Dios a su favor, mientras que los partidarios de Felipe V lo consideraron una advertencia a los catalanes por la usurpación de la casa de Austria.

En los últimos años, solo se han podido recuperar dos meteoritos en España: el de Villalbeto de la Peña (Palencia) en 2004 y el de Puerto Lápice (Ciudad Real) en 2007. Así que encontrar uno, del que ha habido testigos hace más de tres siglos, resulta ciertamente algo extraordinario.





Fuentes: UPC, ABC.es, noticiasdelaciencia.com.


Para saber más:




miércoles, 20 de mayo de 2020

Últimas bolas de fuego sobre España


Los fenómenos luminosos sobre nuestros cielos siguen produciéndose sin importarles –evidentemente- nuestro confinamiento en casa. En las últimas semanas, una veintena de nuevas bolas de fuego han cruzado la península Ibérica, algunas provocadas por fenómenos naturales y otras no tanto. Vamos a recordar algunas de las más interesantes.

12 de abril. Ávila y Cáceres

Una gran bola de fuego procedente de un asteroide surcó el cielo de las provincias de Ávila y Cáceres durante esa madrugada, hacia las 05:06 hora peninsular. El avistamiento fue registrado por los detectores del proyecto SMART y se pudo ver a más de 400 km de distancia.

Bola de fuego detectada por el proyecto SMART

28 de abril. Alarma por basura espacial

A las 6:47 de este día, una bola de fuego ha surcado el cielo del oeste peninsular, desde Andalucía a Galicia, siendo grabado en esta comunidad, en la que el servicio de emergencias ha recibido varias llamadas de alarma.

Restos de la sonda Soyuz reentrando sobre La Coruña.
Imagen: Israel Borja Nuñel Timiraos
Al parecer se trata de restos de basura espacial, concretamente de la sonda Soyuz, entrando en la atmósfera tras el despegue desde Kazajistán, en una misión para traslado de suministros a la Estación Espacial Internacional. Puedes ver su paso sobre La Coruña en este video .

No tiene, por lo tanto, ningún vínculo con el meteorito 52768 (1998 OR2), descubierto por la NASA en 1998, y que pasó cerca de la tierra ese mismo día.

5 de mayo. Bólido sobre Cáceres

Los detectores del proyecto SMART desde los observatorios astronómicos de Huelva, Sevilla y La Hita (Toledo) han registrado el paso de una nueva bola de fuego sobre España a 82.000 kilómetros por hora, que ha podido ser vista desde Andalucía, Extremadura y Castilla-La Mancha.

Fotograma del bólido observado desde Cáceres
Según ha informado el investigador principal del proyecto SMART, José María Madiedo, del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), la bola de fuego ha sido grabada a las 3:43 horas de la madrugada del pasado 5 de mayo.

El fenómeno se ha producido al entrar en la atmósfera terrestre una roca procedente de un asteroide a una velocidad de unos 82 mil kilómetros por hora. La bola de fuego se inició a una altitud de unos 89 kilómetros sobre el centro de la provincia de Cáceres y desde allí avanzó en dirección noreste, extinguiéndose a una altitud de unos 34 kilómetros sobre el nivel del suelo. Debido a su gran luminosidad pudo verse desde más de 400 kilómetros de distancia.

Puede verse la grabación completa en este enlace.

19 de mayo. Zaragoza.

Los detectores del proyecto SMART del centro astronómico de Calar Alto de Gérgal (Almería), La Hita (Toledo) y Sevilla han detectado una bola de fuego que sobre las 1,44 de  la madrugada del 19 de mayo ha cruzado los cielos del noreste de España y sobrevolado la provincia de Zaragoza, aunque su gran luminosidad hizo que pudiese verse desde más de 500 kilómetros de distancia.

José María Madiedo ha determinado que la roca que originó este fenómeno entró en la atmósfera a unos 83.00 kilómetros por hora. La roca procedía de un asteroide, de modo que el choque con la atmósfera a esta enorme velocidad hizo que se volviese incandescente, generándose así una bola de fuego que se inició a una altitud de unos 92 kilómetros sobre el suroeste de la provincia de Zaragoza.

Fotograma del bólido detectado sobre Zaragoza

Desde allí, el bólido avanzó en dirección suroeste, extinguiéndose a unos 28 kilómetros de altitud. La longitud total recorrida en la atmósfera por esta roca fue de unos 68 kilómetros. Puedes ver la grabación en este enlace.

También sobre Cataluña, Baleares, la Comunidad Valenciana, Madrid, La Rioja, País Vasco y otras regiones peninsulares han sido detectadas bolas de fuego durante estas últimas semanas, hasta sumar cerca de una veintena.

Suma y sigue…